Actualmente 22 bodegas integran la marca colectiva, fundada en 2018, con un volumen global de más de 5 millones de botellas comercializadas y 60 millones de euros de facturación.
La marca colectiva es el único sello en Cataluña y en el Estado que garantiza un precio mínimo por la uva comprada al viticultor proveedor, con compromiso de revalorización anual. En 2025 el precio mínimo ha sido de 0,92 €/kg, un 47% más que en 2018. Esto ha generado un retorno económico de 4,3 millones de euros por la compra de uva a los viticultores proveedores. El mercado principal sigue siendo el de proximidad: en 2025 un 79% de las ventas se han realizado en Cataluña y en el Estado español. En 2025 los corpinnats se comercializaron en 64 países.