Corpinnat revalida la excelencia con los 100 puntos de la Guía Peñín

24 de julio de 2026
La Guía Peñín 2027 sitúa a Corpinnat a la cabeza de los grandes vinos espumosos del Estado.
Botellas de corpinnats en una cubitera Corpinnat
La Guía Peñín 2027 sitúa a Corpinnat a la cabeza de los grandes vinos espumosos del Estado.

Sus bodegas han elaborado la mayoría de los espumosos con más de 95 puntos, entre los que destaca el Llegat Familiar 2012 BN, de Llopart, distinguido con la máxima calificación: 100 puntos.

La Guía Peñín 2027 se ha realizado tras catar 9.400 referencias de vinos elaborados en 2.000 bodegas del Estado español. Además de los 100 puntos de Llegat Familiar 2012 BN, de Llopart, en las ediciones anteriores Homenatge a Josep Mata Capellades 2004 BN de Recaredo y Enoteca Gramona 2011 BN obtuvieron la misma puntuación.

Asimismo, en la última Guía Peñín 2027, también han obtenido una excelente valoración Turó d'en Mota 2012, de Recaredo, y Celler Batlle 2015 Brut Nature, de Gramona, ambos con 99 puntos, mientras que La Siberia 2016 BN de Juvé & Camps ha obtenido la máxima puntuación en rosados, con 97 puntos. En total, 22 vinos espumosos elaborados por once bodegas de Corpinnat han sido valorados con 95 puntos o más, de un total de 37 espumosos que han alcanzado esta puntuación en la Guía Peñín.

Copas de espumoso durante una cata del Celler Mir

Llegat Familiar 2012 BN, de Llopart, és el vi escumós més ben puntuat amb 100 punts en la darrera edició de la Guía

Tres corpinnats han assolit la màxima puntuació de la Guía en els tres darrers anys

Las puntuaciones de la última edición de la Guía Peñín reafirman el compromiso de Corpinnat con los valores que definen la marca: el origen, la viticultura ecológica, la vinificación en la propiedad, las largas crianzas y el reconocimiento del trabajo de los viticultores del corazón del Penedès.

Actualmente, la marca colectiva Corpinnat está formada por 23 bodegas en un territorio considerado la cuna de los grandes vinos espumosos. En este entorno, el clima, el suelo y la gestión del viñedo son factores determinantes para una producción ecológica de calidad. Estos valores, sumados a la vinificación íntegra en la propiedad y a las largas crianzas, definen un modelo basado en la excelencia y en el compromiso con toda la cadena de valor, del viñedo a la bodega.

Para más información podéis consultar la Guía Peñín 2027.